27.11.05

Crisis Energética Panameña: entre el Petróleo y las Hidroeléctricas
En estos días de alza petrolera, la frase energía renovable ha salido a la palestra pública en boca no precisamente de defensores consecuentes del medio ambiente, sino elementos del empresariado juega vivo y políticos criollos, aludiendo e improvisando propuestas que indignan.

Los regentes del Estado y del sector empresarial eléctrico, y sin faltar los aficionados del gobierno, no se ponen de acuerdo sobre cual es el origen real de la crisis actual del sector energético panameño y sobre soluciones sustentables. Una y otra opinión se deja correr en los periódicos remando cada grupo para su lado, sin que se precise objetivamente la integralidad del problema.

El actual Modelo Energético (MoE), nacido de la ley 6 del 3 de febrero de 1997, con la cual se privatizó el sector energético en panamá, o mejor dicho con la cual los dueños del partido en el poder en el momento se repartieron el negocio, tuvo un mal parto, porque fue demasiado rápido y sin detalles.

Un mal parto cuyas consecuencias están afectando desde el transportista, al empresario honesto y emprendedor, al trabajador de la ciudad, y en última instancia hasta las poblaciones rurales de nuestro país amenazadas por una oleada de proyecciones de hidrogeneración sin sentido para el interés nacional, totalmente contrarias a la postura patriota de reserva de recurso estratégicos para el futuro de la nación.

Hoy se pretende con un rezo demagógico, y más aún en medio de la misma crisis que ha provocado el propio MoE, pescar en río revuelto: los unos (cúpula transportista), desean privilegios leoninos para licencias de importación de combustible; y los otros (el legislador Fredy Torres), aupando un anteproyecto de ley, para exonerar de impuestos a la inversión en generación de energía eléctrica de fuentes renovables, lo que equivale a decir, descapitalizar aun más el Estado Nacional. Los empresarios inversionistas en el sector, que financiaron campañas a legisladores, pretenden empujar en la Comisión de Comercio de la Asamblea Legislativa el anteproyecto que no es sólo para minihidroeléctricas, y es vendido a la ciudadanía con el ya gastado argumento de que abaratará el costo de la energía. Lo mismo decían de Estí.

Haciendo eco de sus intereses y aupando, el sector empresarial argumenta, sin sustento, que el país podría enfrentar una crisis energética antes del año 2006 por el aumento de la demanda de electricidad, si no se hacen las inversiones necesarias en las plantas hidroeléctricas y termoeléctricas para enfrentar esta situación, y que esta situación no tiene nada que ver con el comportamiento internacional de los precios del petróleo. (Opinión del Gerente de Pedregal Power, Eduardo De La Guardia , P. América)

Por otro lado, el Gobierno con medidas apaga fuego ha pretendido postergar el alza de los precios con una medida metafísica más. Esta medida tiene un costo aún no determinado para el Estado ¿de donde salió el dinero? Pues al igual que el subsidio al precio de la electricidad, significa regalar dinero a las empresas del sector, para finalmente cargarle el alto precio de la energía, en el ciclo económico, al consumidor. Sólo para felicidad de los ejecutivos locales Chevron-Texaco, y empresarios del sector eléctrico.

El Problema Real del Sector Eléctrico Panameño
La capacidad instalada actual en Panamá para generar energía eléctrica es de mil 392 MW, de los cuales 770 MW son por generación hidráulica, 573.40 MW de generación térmica y 48.5 MW corresponden a la Autoridad del Canal de Panamá.
Más del 14% de la población Panameña no tiene energía eléctrica en sus hogares. Aparentemente la tendencia histórica de la demanda, según la Comisión de Política, es de un
5.5 % por año, sin embargo los criterios actuales que regulan la exportación de energía consideran lo exportado como parte de la demanda del sistema de generación nacional. La demanda máxima en la historia del sector se dio el 13 de abril pasado cuando, aparentemente, el país consumió un total de 923 MW.
Este criterio de medida de la demanda no tiene sustento científico para salvaguardar los intereses nacionales, sino que está hecho a la medida de unos intereses particulares, pues con ello se produce un incremento ficticio en la demanda que se traduce en un incremento en el costo de la energía realmente consumida por los panameños.
En días atrás la Empresa EleKtra se quejaba de este problema, pero por su situación en el mercado. Bajo estos hechos irrefutables sobre la demanda, es refutable la tesis de la Comisión de Política Energética de que el país precisa una inversión de B/.1,000 millones en el sector eléctrico durante los próximos diez años.
Negativo es para el país además, el hecho de que los generadores con contratos de exportación, no requieren generar físicamente con sus propias plantas esta energía y la pueden comprar en el mercado ocasional a precios más baratos de lo que les cuesta generar. Esto es lo que sucede.
Estos generadores aumentan su margen de ganancias en perjuicio del costo de la energía a los consumidores panameños, sin ni siquiera tener que invertir en sus centrales de generación.

Otro elemento, es que el precio de la energía a nivel mayorista es mucho más competitivo que el precio correspondiente de algunos países de Centroamérica, según lo expresado en el Segundo Encuentro Latinoamericano de Energía: Hacia la Integración de los Mercados, realizado en nuestro país este año.
El costo promedio del MW para la exportación es de aproximadamente 50 dólares. Por esta razón, cada vez más agentes centroaméricanos suscriben contratos de intercambio de energía con generadores locales que han provocado mantener la tendencia del papel exportador de Panamá y que se refleja en los índices de los últimos meses. De allí el deseo de los generadores hidroeléctricos para que se aprueben nuevas legislaciones como el proyecto de ley propuesto por el legislador Freidy Martín Torres, de incentivos fiscales al sector, para que puedan desarrollar esta tendencia a la exportación, tendencia del Banco Mundial.
Entonces, se cae de su peso, el argumento de que esta legislación es para beneficio de la economía nacional. ¿Pero para que la exportación?.
La exportación de energía
Esta lógica de exportación responde a la tendencia del Banco Mundial, eje del desarrollo económico del neoliberalismo mundial, como lo hace notar en su programa de prestamos para desarrollo energético: promueve crear bolsones de energía o pool energéticos, esto es desarrollo de regiones con potencial energético vivo o en curso.
Y dentro de esta lógica se circunscribe el tratado Plan Puebla Panamá, tratado firmado por los países de Mesoamerica, y ahora del interés del Presidente Uribe Vélez.
Dentro de las cinco iniciativas del PPP, se incluye una Iniciativa para el Desarrollo Eléctrico, la cual desarrolla proyectos como el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central(SIEPAC), ya en curso, y otros componentes sujetos al Mercado Regional Centroamericano, el cual está encaminado a crear todas las vías, a saber: Infraestructuras eléctricas, reglas y reglamentos, un Operador del Sistema y de Mercado Regional capacitado, un Regulador Regional imparcial y capacitado para así fortalecer el intercambio de energía entre países.
En tanto el SIEPAC gestará a su termino, que haya una mayor oferta de energía en el mercado mayorista de electricidad; promoviendo la competencia y por ende, expatriación de recurso energético estratégico de nuestro país, así como la aceleración del proceso de exportación de capitales en el ramo, que inició con la privatización del sector eléctrico. Lo que quiere decir, mas pobreza para el país.

Ante los argumentos expuestos, no es de extrañarnos que en los medios de comunicación anden ejecutivos de empresas del sector eléctrico y legisladores como Torres, aprovechando la crisis y destacando el dilema de hidroeléctricas o petróleo, y ensalzando este negocio de la destrucción de la soberanía ambiental.

La entrada al mercado de Central Hidroeléctrica Estí coincidió con la entrada del mercado regional, y todo el beneficio esa energía se la está llevando el mercado de exportación, este es el primer ejemplo real de la situación que hemos expuesto.
A corto y largo plazo, todos los panameños están llevando a cuestas el sobrecosto que se origina por el mercado de exportación.

Nuestra economía esta entrecruzada, compuesta y dominada por oligopolios, y sucede también lo mismo en el sector energético panameño. A espaldas y contra los intereses nacionales, y de la ciudadanía mayoritaria, los gobiernos pasados, en conjunto con empresas transnacionales y con los préstamos de instituciones financieras internacionales diseñaron el modelo energético actual, en función de los deseos de las economías a escala de las naciones poderosas, en este caso, Estados Unidos.
Así como ocurre con el Plan de Modernización del Canal.

Los modelos energéticos deben corresponder con las necesidades de la población mayoritaria, lo cual sólo puede ser producto de un país con una democracia participativa profunda y radical, lastimosamente en mi país es todo lo contrario.

He intentado despertar inquietudes con esta breve exposición, y desmentir y refutar la validez científica de comentarios vertidos por aficionados, así como del legislador veragüense Freddy Martín Torres, y de algunos empresarios que están promoviendo iniciativas que llevan cada vez más cerca del abismo a nuestra nación. Ojalá no guarden silencio, y si se atreven, que me refuten.

Colaboración Orwell Herrera T.Ingeniero Hidráulico, master en Ciencias Económicas, temático de Modelos Energéticos.

3.11.05

Bush huele a petróleo y sangre de inocentes: contra Bush a tomarse las calles!



En el mes de noviembre los panameños celebramos el mes de la patria, y bonito regalo nos trae el presidente Martín Torrijos a los panameños.
Nada más y nada menos que el hijo de la estirpe maldita de los Bush que ya ha asesinado miles de panameños en la invasión del 20 de diciembre de 1989, y nos lo trae con sus negocios y todo, regalándole a Martín Torrijos la segunda parte del libro del unilateralismo del cual W.Bush es flamante autor.
Martín no ha sido un mal aprendiz, tal como Uribe Vélez en Colombia; ya se apresta a criminalizar la protesta social, confundiendo el ideal de patria con el de su autoridad, al no dejar
que el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales marche por las calles del país.
Ya tuvo Martín sus pininos deteniendo a más de 3000 manifestantes en la huelga de junio contra la privatización de la Caja de Seguro Social, cuyos fondos serán usados para ponerlos en empeño del multimillonario préstamo que necesita para la innecesaria ampliación del Canal de Panamá, que secuestrará el futuro de las generaciones venideras con una deuda externa multimillonaria.
Martín tiene cara de inocente, pero sólo la cara; ya el mes pasado cambió su gabinete y puso de director de la policía a un joven aprendiz de tecnócrata llamado Rolando Mirones, y puso de ministro de educación a quien era psicólogo dle ejército en tiempos de la dictadura norieguista.
eso nos dice mucho sobre lo que esa mezcla con un Bush hediondo a petróleo y sangre puede traernos a los panameños este 7 de noviembre cuando llegue a suelo panameño el carnicero.

Los panameños de buena voluntad no tenemos nada que perder ese día.

Más que tomarnos las calles, vamosa reivindicarnuestros gritos y repudio al hijo de la bestia, que una vez más en pos de guerra regional pisa nuestro pequeño istmo, y lo recibe con bombos y platillos el Torrijos, uno que no se parece en nada, sólo en la cara, al otro.

Equipo de Lucha Ecológica del MNJPAT
Panamá

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