AMANECER DE LA LUCHA ECOLÓGICA POPULAR EN PANAMÁ
“Política y ecología están indisolublemente ligados, no hay ser humano posible sin naturaleza, la protección de la naturaleza no puede olvidar la situación humana”
Nosotros, integrantes del colectivo Defensa Ambiental, conscientes del deterioro ecológico que sufre el territorio nacional, situación que entendemos como producto del modelo económico históricamente asumido por nuestro país a través de las políticas aplicadas por las clases dominantes que han ocupado el poder, en su inserción como entes dependientes dentro del sistema económico global que mantiene a la mayoría de la humanidad en condiciones de miseria, y a más de la mitad de nuestra gente en la pobreza y pobreza extrema, con un entorno en franco deterioro, manifestamos públicamente nuestra posición respecto a la coyuntura actual nacional y nuestra condición histórica.
Hoy, nuestros gobernantes, a la vez que manifiestan arrogancia y desprecio hacia los panameños humildes, continúan con su miserable actitud de entregar nuestros recursos sumisamente a los poderes extranjeros a través de un modelo económico impuesto por las instituciones financieras internacionales que persigue magros resultados de crecimiento que permitan acumulación en manos de pocos y casi nulos objetivos de desarrollo económico y social.
Insisten en un modelo neoliberal que ha demostrado ya su incapacidad de mejorar las condiciones reales de la población. Su fortaleza está únicamente en nuestras mentes, en nosotros está la posibilidad de superarlo.
Los recursos de la Caja de Seguro Social, puestos con la actual reforma al servicio de los sistemas financieros mundiales, a los pies del hipertrofiado sector terciario nacional cuya máxima expresión es el Canal de Panamá, son pretendidos por el empresariado local para obtener mayores ganancias al ser utilizados en el proyecto de ampliación de esta vía que traerá enormes costos sociales, económicos y ambientales para el conjunto del país, los cuales determinan su completa inviabilidad, además de ser evidentemente innecesario incluso para el comercio mundial, y constituir una prolongación del insostenible modelo económico nacional que convierte al país en una cuenca y concentra recursos y población alrededor de la zona de tránsito, dejando en el olvido las provincias del país e impidiendo el desarrollo de las áreas productivas de la economía.
Conscientes de la complejidad de la lucha, y la interrelacion de todos los factores, nos manifestamos entonces en contra de este proyecto nefasto para la población, por sus consecuencias directas sobre el régimen de seguridad social, y sus consecuencias indirectas sobre la condición de vida de los nacionales, dadas sus segundas intenciones, que incluyen, entre otras, afectaciones de carácter estrictamente ecológico.
Hacemos un llamado a los actores sociales para permanecer alerta y superar el coyunturalismo y la segmentación de las lucha. La falta de visión integral del sistema no nos permite avanzar en la solución del problema de fondo, limitándonos a los aspectos superficiales. El problema ecológico es otra manifestación de la desigualdad social propia del sistema, donde los más pobres siempre llevan la peor parte. El problema ecológico es de todos, y todos tenemos la responsabilidad de procurar un ambiente sano para nosotros, y para las futuras generaciones.
Entendemos la lucha ecológica como parte de la lucha que llevará inevitablemente a los sectores más vulnerables de la población, hacia un verdadero desarrollo social basado en un desarrollo económico eficiente, ordenado, racional y solidario a escala nacional e internacional, una nueva relación entre naturaleza y sociedad, y entre sociedades.
La lógica de violencia, despojo, consumismo y acumulación que caracteriza al sistema económico, donde la naturaleza es únicamente otra fuente de ganancias de donde se obtiene recursos y se depositan desechos, hace imposible una relación de respeto entre mercado y naturaleza.
Exigimos la construcción de un país soberano e independiente en todos sus aspectos, una verdadera democracia donde el bienestar popular y la justicia tenga más valor que el derecho, la ley y el orden constitucional, cuando estos se convierten en obstáculos disfrazado de legalidad, en la legitimación de la violencia de clase, la imposición de la fuerza.
Exigimos el reconocimiento del saqueo histórico de nuestros recursos naturales y nuestros pobladores al que hemos sido sometidos, además exigimos que se tome en cuenta el uso excluyente y represivo que se le dio a estos, a la hora de considerar la legitimidad o no de la angustiante deuda externa que imposibilita la disponibilidad de recursos para nuestro desarrollo.
Exigimos una economía en función del país, y un país en función de las mayorías, conscientes que sólo a través de la organización y el desarrollo de la conciencia lograremos estos objetivos.
Ha llegado la hora de asumir todas nuestras responsabilidades, abriendo todos los frentes necesarios. La lucha es necesaria, legítima, y ahora, impostergable.

1 Comments:
EXCELENTE PAGINA BLOG.
BIENVENIDOS A LA ARDUA LUCHA POR LA DEFENSA AMBIENTAL, REAL FUTURO DE LA BIODIVERSIDAD (INCLUYENDO EL HOMBRE)
SALUDOS.
ARIEL RODRIGUEZ
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